5/09/2006

Los campanarios se desploman

La felicidad no es para todos


—...Tres siete... seis dos... cinco tres. Recuerda el número, por favor, y no olvides que ambos conocimos a Toño Botelho de Mattos... Sí, ese hombre tan agradable de la Rua de Penhascos. Lo nombro porque he visto un documental de la ciudad de Bahía... ¿sabes? El paisaje se ve tan hermoso como cuando estuvimos allá... Caramba, si parecíamos brasileños, ¿no?... ¿Crees que debo enviarle una postal de Lima?... No sé, como retribución por todas sus atenciones, supongo... nos trato como un verdadero amigo... Pero, claro, tú quizás le enviarías postales de diversas ciudades: Buenos Aires, Santiago, y hasta New York, París o Roma, todos los nombres sacados de tus revistas de modas internacionales... ¿Aló?... ¿Me escuchas?... ¿Sí?... Disculpa, pensé que habías... bueno... Algún día habrá que volver allá, conocer otros lugares, en fin, tanto por hacer... ¿Cómo?... Sí, entiendo... no te preocupes, pero no olvides de llamarme pronto... Ah, espera... ya sé. Voy a enviarle una fotografía de los dos a Toño. ¿No te molesta, verdad?... Ya escogeré una buena foto... Sí, sí... Adiós... A ver quién cuelga primero...





Visitando los campanarios


Un viernes 20 de octubre Toño Botelho de Mattos recibió una carta. En ella leyó anécdotas pasadas, nada interesante. Lo que sí atrajo su atención fue la fotografía de una pareja frente a unos campanarios en una gran plaza. La mujer llevaba el cabello suelto, lacio y muy negro; el hombre parecía sonreír. Se abrazaban. Botelho de Mattos no encontró anotaciones al reverso y no se hacía referencia a la fotografía en la carta. Dudó si los campanarios eran de alguna ciudad de Brasil que él no conocía o si eran de Lima.
Botelho de Mattos fue a una fiesta donde danzó y se emborrachó durante la noche del viernes y el día entero del sábado. Durmió todo el domingo. Cuando despertó, el lunes a las 10 a.m., vio la fotografía sobre su mesa de noche. La observó con detenimiento, divertido, y después escribió en el reverso: “simpáticos peruanos”.